lunes, 2 de noviembre de 2015

¡Huesitos!


Calaveritas en homenaje a Pablo Neruda y Octavio Paz,
incluidas en Infierno: Calaveritas, Jitanjánforas y Poeníñimos.

Ayer, Día de Todos los Santos; hoy, Día de los Fieles Difuntos. Si uno celebra al "santo de su devoción" (y por qué no, a quienes ostentan nombre cristiano); el otro a quienes "se nos adelantaron" en el camino (o cuando no, "se demoraron" a llegar a la meta, gozando de la vida como unos auténticos, diría mi madre, "ángeles terrenales").  En el aquelarre, a la vista de los conjurados, todos los gatos son pardos. Los colores más vivos se opacan, en la contraluz de la luna, o en la ausencia del ojo llameante que todo lo mira y alegra.

El día de hoy, Día de Muertos, es cuando los vivos celebramos la vida de los muertos: una pieza o más del rompecabezas familiar. Una fiesta de la estirpe, el reconocimiento de una cadena de ADN, pero también de afectos. Una serie de corazones, a contraluz, hermosos, colgados como papel picado (porque todos somos o fuimos niños, atravesándolos con sus deditos.) Una fila de suculentas cabezas, calaveritas de azúcar, representativas de Jesúses, o Josés, o Marías (porque, hambrientos todos, las miramos con las bocas vueltas sendas piscinas llenas de saliva). Un ramillete de flores exóticas, frágiles y coloridas, en la representación de la fugacidad de sus formas, que no del ciclo de la vida.

El día de hoy se vuelve contra sí mismo en el calendario: es suplantado por los días o las noches previas, cuando aún no extrañábamos el tamborileo de otros miembros de la orquesta, ni el dulce de su ingenio, ni el perfume de sus flores. ¡Qué mejor manera de celebrarlos que recordarnos! ¿Por qué no dar la espalda a esa ventana del futuro y regocijarnos, sólo un momento, en el pasado? 

En Infierno: Calaveritas, Jitanjánforas, y Poeníñimos, celebro a los muertos vivientes y a los vivos sonrientes, siguiendo una fecha destinada para ello en nuestro calendario. A quienes se ataron a la vida de manera definitiva con sus actos. Sembradores de amor, cargados de amorosas semillas que han logrado en nosotros su cosecha. A quienes, gatos o gatas que tienen o carecen de código postal y que se han vuelto poeníñimos, porque saben que, aunque tengan cola y se las pisen, sólo de ellos atravesarán cualquier infierno para poblar éste y también ese otro reino, el nuboso cielo.

 
Si gustas leer más de este poemario en este día tan especial, pincha el siguiente enlace:
       

 

viernes, 23 de octubre de 2015

EBOOK DE DESREGALO: INFIERNO, POEMARIO PARA NIÑAS Y NIÑOS

Poemario para cantar y colorear, imaginar y pensar
Queridos míos, gatos y gatas todos: acaba de nacer otro hijito, algo diabólico, que quiero compartir con ustedes: Infierno: Calaveritas, Jitanjánforas, y Poeníñimos, bajo un sello editorial que rinde homenaje a genio de Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las maravillas: "¡La Sonrisa de Cheshire!", antes "Cheshire's Smile!", desde mediados de abril 2013, aunque su existencia subterránea anteceda a esta fecha por algunos años.
Aunque este sello es transitorio y el definitivo es ¡Sonrisa Gatuna!, resurge de nuevo en su versión castellana con motivo del 150 aniversario de la publicación de la magna obra de este diácono inglés, remotamente conocido bajo el nombre de Charles Dogson.
Infierno es un poemario en donde convergen, como señala su título, tres formas esenciales de hacer poesía, que atraviesan el gran tema en la reflexión judeocristiana: la vida más allá de la muerte (en una versión infantil con juegos del lenguaje y el pensamiento). Además de los poemas, se incluyen imágenes para colorear, o para ilustrar uno de los sentidos expresados en el poema, elaboradas por el buen Orlando Quijada, ilustrador de esta edición.
Su presentación en sociedad, pues, inicia justo ahora, aunque su bautizo se dará a cargo de mi compadre en faenas Carlos Mal en la Feria del Libro de Hermosillo, como hace más de dos años Omar Bravo presentara Cielo: Poemínimos, Greguerías, y Poeníñimos.

Pincha el siguiente enlace y podrás disfrutar de este poemario para cantar y colorear, imaginar y pensar. ¡Todo en uno!
https://drive.google.com/open?id=0Byl5r762mXllSmRpd2ZOVEpJdFk
 

 Sus comentarios serán bien recibidos y apreciados. Ahí les dejo este chamaco, ingratos míos. ¡Miau!

jueves, 22 de octubre de 2015

Dos alas, dos poemarios

Cielo e Infierno, primera y segunda parte de Al vuelo, un poemario para niñas y niños. 
Cielo e Infierno son dos poemarios escritos por mí, Omar de la Cadena. Ambos tocan dos tópicos antagónicos, que forman la primera y segunda parte de Al vuelo, un poemario escrito para el disfrute de niñas y niños de todas las edades; ya que pueden utilizarse algunos de sus poemas para cantar y pensar, y sus dibujos para colorear e imaginar estos dos temas tan presentes en nuestra cultura universal.

Las páginas de Cielo están llenas de poemínimos, a la usanza de El Gran Cocodrilo, Efraín Huerta; de greguerías, esas minucias inventadas por Ramón Gómez de la Serna; y por poeníñimos, esa suerte de poemas-niño de Abigael Bohórquez.
Con "calaveritas" al fiel estilo mexicano de Guadalupe Posadas, "jitanjánforas" al modo de un Mariano Brull, o con poeníñimos al mero estilo bohorquiano, se llenan las páginas de Infierno. Se trata de más de setenta páginas de juegos de palabras y descripciones lúdicas del panorama visto por un niño sentado sobre los hombros de un gigante.

Sobre Cielo, el poemario para colorear publicado en 2013 como un libro de arte-objeto, el poeta y cuentista Omar Bravo ha dicho lo siguiente:
"Poesía para ser compartida los días de lluvia y sol, historias para cantarse antes de ir a dormir, los poemas que encontramos en Cielo sirven también como un breve manual para explicarle el mundo a quienes, en casa, mantienen viva la maravilla con esas preguntas que han alentado a la poesía."   
Sobre Inferno, el poemario para colorear publicado en los días que corren de este 2015, el cuentista y novelista gráfico Carlos Mal ha dicho lo siguiente:
"Infierno tiene un título tan sencillo que lo envidio: me habría gustado para un libro mío. Y lejos de ser un compendio de maldiciones bohemias, es un delicadamente manufacturado ramillete de calaveritas y poemas de fina jocosidad."
Cuando se publique Al vuelo se encontrarán, en un sólo libro ambos poemarios infantiles, volviéndose dos alas con las cuales echaremos a volar nuestra imaginación.